Seamos amables hoy, mañana puede ser tarde Una de las cosas que ayudan a mejorar las relaciones personales es la amabilidad, pues aún cuando no conocemos a alguna persona, el hecho de saludarla con sinceridad, respeto y/o cortesía es un rasgo que puede animar a una buena interacción. Sabemos que muchas veces pasamos corriendo en la vida, apresurados, cansados o despistados, pero un sólo gesto de amabilidad se puede ir convirtiendo en bondad pura. Es cierto y me ha sucedido, algo tan sencillo: saludas a alguien con ánimo y quizá no te corresponde o ni siquiera voltea a verte, quizá pensemos que esa persona ha sido descortés pero: ¿de quién es esta falta de atención o cortesía? A veces no es intencionada y otras, por el contrario, es muy notorio que no hay algún interés o afinidad siquiera por saludarnos. Sin embargo, mucho tiene que ver el estado anímico en que se encuentra cada persona, la confianza que muestra en sí o incluso hasta el hecho de no haber notado nuestra pr...